En la pasada década llegó al entorno de la orientación laboral y profesional la Marca Personal, todo profesional que se preciara debía saber qué era y perseguirla como único objetivo de su propio desarrollo profesional.
En un doble y rimbombante empeño debía conseguir, además de ser marca en si misma, que todas las personas a las que orientara tuvieran su propia marca personal. "Véndete a ti mismo" "crea tu propia marca personal" eslóganes fáciles de pronunciar y algo más complejo de conseguir.
La venta de una candidatura ya se venía trabajando desde el inicio de la Orientación, talleres de habilidades sociales, talleres de comunicación con un claro componente de entrenamiento conductual.
Las habilidades blandas, llamadas en la primera década de este siglo competencias básicas para el empleo y al final del siglo pasado desarrollo de aspectos personales de la ocupación (DAPO) hacen, sin distinción de como lo nombremos, a cualquier persona que busque empleo, mejor candidata a quedarse con el puesto vacante.
Esta forma de intervenir en Orientación Laboral ha sido adaptativa a los modelos que se han ido imponiendo, con la marca personal se da un pasito más porque se incorpora el mundo 2.0 y las redes sociales.
Es decir se incorpora lo que somos en el mundo real con lo que decimos que somos en el mundo virtual, esto tiene una utilidad inmensa si tu profesión, tu producto y tú como persona eres la misma cosa.
Esto pasa pocas veces ya que la mayoría de personas que acuden a un servicio de orientación no tienen definido su objetivo profesional, si no sabes lo que quieres ni lo que eres, difícilmente puedes venderte. Hay otro grupo que sabiendo lo que quieren aún les queda un camino importante para llegar a serlo, sobre todo jóvenes o personas que vienen de otros países a quienes les falta formación.
Hay un grueso de ocupaciones para las que ser diferente, destacar o tener identidad única es más perjudicial que beneficioso en el mercado laboral, que tanto premia la mediocridad y tango castiga la iniciativa. Tener marca personal y ejercerla no siempre es una buena idea, a veces porque inviertes más tiempo en parecer que en ser, y otras veces no renta, como diría aquel orientador mediático; sé tu mismo, excepto que seas gilipollas.
Dicho lo cual ¿cómo envejecerá la Marca Personal?